Parque San Francisco
Parque San Francisco

 

En el corazón de la ciudad se encuentra el Parque de San Francisco, cuya historia se remonta al año 1818, fecha en la que los monjes Benitos de San Claudio cedieron el terreno como jardín público y campo de experimentación agrícola.

El centro del jardín está ocupado por la fuente de Neptuno, realizada en el año 1789, reinando Carlos IV. Esta fuente, construida igualmente por Isidro Cruela, y proyectada por el escultor Mariano Salvatierra, es la de mayor aparato monumental de la ciudad. Allí, el dios de las aguas empuña un tridente en la mano izquierda y una jarra en la derecha. Está sentado sobre una roca ornada con plantas y algas marinas. Un delfín, alusivo a la deidad de Neptuno, completa el grupo. En la parte inferior tres tritones aprisionan a unos gansos a modo de ofrenda al dios marino. Un hermoso pilón circular rodea a la fuente.

El parque, una suerte de sosiego decimonónico se impone en este oasis de agua y vegetación reconocido con la categoría de monumento permanente, en cuanto a sus vestiduras vegetales, los grandes castaños imponen su jerarquía sobre tilos y plátanos, cuyas sombras son muy cotizadas en verano.