Espacio cuajado de referencias lúdicas y sentimentales, el llamado Barrio Húmedo aglutina los rincones más castizos de la capital leonesa. El gran peso de la tradición se deja sentir en los típicos escaparates, en el abanico de calles que recuerdan en sus rótulos a los gremios medievales y en la infinidad de bares, tascas y mesones que han dado nombre a esta zona llena de sugerencias amables y divertidas.

En sus establecimientos, distinguidos por sus propuestas gastronómicas, el tapeo alcanza rango de liturgia colectiva. Y llegada la noche, los vinos y tapas dejan paso a un ambiente más desenfadado. El Barrio Húmedo es un lugar para ver y dejarse ver, idóneo para todo tipo de actividades de ocio a escala urbana.