El horror vacui del siglo XXI habla del miedo al vacío, de vaciar de contenido nuestro tiempo.
Estar ocupado es el remedio perfecto para no pensar. Repetir una larga rutina de distracciones que atiborran el alma para así esquivar quedarse a solas con uno mismo.
¿Qué ocurre cuando uno decide parar y se encuentra de golpe, frente a frente, con esa habitación a puerta cerrada donde todo sucede? ¿Qué se esconde ahí dentro?
Partiendo de esta idea, el creador vasco Iker Karrera, crea su nueva pieza ‘The Room Where It Happens’. Como ya es habitual en sus trabajos, el protagonismo reside en su propio lenguaje coreográfico basado en la fusión de diferentes géneros de danza que apuesta por entretener, abrir nuevos caminos y conectar con nuevos públicos