‘El barbero de Picasso’ es una comedia de personajes que viven acaloradamente lo que para cualquiera podría ser una locura.
Esto pasa porque son genuinamente españoles. Esa barbería que describe Borja en “El barbero de Picasso” es un trozo anárquico de España perdido al sur de Francia.
Picasso y el Barbero, dentro de este microcosmos, son unos españoles que sienten nostalgia de una patria que ya no existe ni existirá. Una patria que construyen en sus discusiones y costumbres. En sus peleas sobre si un torero es mejor, o peor, o si una cabra es el regalo adecuado al genio de Picasso, o alguien intenta reírse de él.
Un lugar, y un tiempo, donde ser comunista es aún una posibilidad.
Esa barbería es un mundo lleno de pasiones y contradicciones que solo existe entre esas tijeras y brochas. Cruzando sus puertas, en el exterior, Francia, el país de la libertad. Pero un país que nunca será el de este barbero y este pintor. Porque ya no son ni franceses ni españoles.
Son los ciudadanos de esa patria inventada que construye cualquier desterrado. Una España que solo existe cuando el barbero y el pintor discuten sobre ella. Un lugar que no podrán habitar sin el otro.
Autor: Borja Ortiz de Gondra
Dirección: Chiqui Carabante
Intérpretes: Pepe Viyuela, Antonio Molero, Mar Calvo y José Ramón Iglesias