En ocasiones un edificio se convierte en algo más que una mera construcción, aunque esto no dependa de lo notable que pretenda ser. En algunos casos, no muchos, adquiere la categoría de convidado y referente en un enorme número de circunstancias e imágenes de una ciudad, y pasa a ser una suerte de custodio doméstico de todo acontecimiento y evocación. Es el caso del «edificio Pallarés», actual sede del Museo de León, que cumple cien años este de 2022.

Sea por su ubicación en el innegable ombligo de la ciudad; sea por su tan distinta forma, con esa volumetría de buque atento a una marea propicia; sea por su trayectoria, de siempre dedicada a una acogida hospitalaria, primero a los clientes de un bazar y ahora a los visitantes de exposiciones y del Museo, Pallarés lleva cien años cumpliendo ese papel de centinela imaginario en el imaginario de los leoneses.

El espacio que hoy ocupa limita a occidente la ciudad antigua y, en época romana, coincidía con el talud en que se aupaba el acantonamiento amurallado, constatado en excavaciones arqueológicas un pontón de madera de los legionarios. Este espacio literalmente extramuros se dedicó posiblemente a «huertas del rey» en la Edad Media y a mercado ganadero o «rastro» desde el siglo XVI, afectado por las insalubres aguas y vertidos que describe la Pícara Justina, convirtiéndose en pósito municipal y alhóndiga desde mediado el XVIII, actividad de la que aún se conservan fotografías.

Datos de interés:


Fecha:
Comienzo 10:00
diciembre 20, 2022 - marzo 5, 2023